Ya hace muchos empezamos con los preparativos. Aunque parece que fue ayer, cuando la gente se extrañaba al decirles: “nos vamos a vivir a Portugal”, y ellos contestaban “¿a Portugal, ahí… a qué?”
¿A qué, a qué, a qué…? Imposible contestar a esa pregunta ahora. No porque no hayamos hecho nada, sin duda lo hemos hecho. Si no porque es imposible resumirlo todo. Muchas de las historias las hemos contado aquí. Y algunos de vosotros las habéis vivido junto a nosotros, aunque en la lejanía.
Algunos nos han visitado, Manolo e Inma en noviembre, la primera visita, donde empezamos las rutas culturales y gastronómicas, menuda comida en Mira. Luego en diciembre volvieron junto a Quique e Inma, cuánto nos reímos en aquellos días, en los que tampoco dejamos de comer. En febrero llegaron Genoveva y Vicent, con los que disfrutamos mucho en el paseo por Luso-Buçaco. María y Manu llegaron en abril, los que más días estuvieron, del que quedará para el recuerdo la famosa “croqueta”. Y ya en mayo nos visitaron Voro y María, haciendo de embajadores de los amigos, y los únicos que probaron la famosa “francesinha”. ¡Gracias a los 10 por haber venido a vernos!
Mil recuerdos nos llevamos de estos meses, mil historias. Hemos visitado gran parte de Portugal, un país que desconocemos. Pero un país que tiene mucho que ofrecernos. Sus parques naturales, sus playas extensas, sus grandes ciudades, y sus pequeñas aldeas, sus Castillos, conventos y Catedrales. Su gente, su forma de vivir, su cultura. Hemos intentado que vosotros conocieras desde allí este “lejano” país al mismo tiempo que os contábamos nuestra vida.
Hemos conocido a gente, hecho y deshecho amigos, hemos “aprendido una lengua”, hecho deporte, nos han pasado cosas malas, y cosas buenas… algunas las hemos contado, como la gran ola que mojó a Geno que, merecen la pena recordad; y otras no, como el doble robo en los vestuarios de la piscina, que mejor olvidar.
Y aun así nos dejamos cosas que hacer y que ver. Sitios a los que no hemos llegado, cosas que no hemos hecho.
La vida en Coimbra ha sido perfecta. Vivíamos en la Avenida de Lousã, que se encuentra entre las “Ruas” de Angola y Brasil. A 20 min de la universidad y del rio Mondego. A 5 min del centro comercial, cine, restaurantes y supermercado. En el Barrio Norton de Matos, barrio residencial de gran tranquilidad. Muy cerca de las piscinas, de visita habitual todas las semanas. Siempre decimos que va a ser muy difícil tener una vivienda en un sitio como este. Tranquilo y con todo cerca. Qué lejos queda nuestra primera visita desde el camping a la zona (nuestro primer hogar) y las dudas que teníamos a cerca de la ubicación de nuestra futura residencia.
Coimbra, una ciudad que vive por y para la Universidad. Donde muchos estudiantes viven en las “Repúblicas” (residencias tipo americano), comen en las cantinas por 2.15 €, se concentran alrededor de la AAC (Asociación Académica de Coimbra), beben mucha cerveza, organizan cantidad de actos, y que muchos siguen un “praxe académica” un conjunto de normas y tradiciones que deben cumplir para vivir como un estudiante de Coimbra. Eso sí, cuando pueden, estudian en una antiquísima universidad.
Hemos conocido otra forma de vida. La vida en el extranjero. Y un tópico se ha cumplido. A pesar de haber disfrutado mucho de este país y de esta ciudad, nos gusta Valencia. Y allí volvemos ya.
Ha llegado el final. Casi un año en Portugal. Y parece ayer cuando cargábamos el coche con mil cosas… Una etapa de nuestra vida termina. Otra empieza.
Muchas gracias a todos por habernos seguido durante estos meses. Vuestros comentarios, nos alegraron siempre mucho, nos acercaron a los nuestros. Ahora, este blog termina su aventura junto a la nuestra, es el momento de la despedida.
¡Adiós Coimbra, adiós Portugal!



























